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“Ser papá primerizo es algo complejo”

por | Jun 1, 2018 | Historias Reales 2 | 0 Comentarios

El periodista deportivo Carlos González Lucay nos cuenta su experiencia con su hija Montserrat, de siete meses.

Carlos González Lucay, periodista deportivo, nos cuenta su experiencia como papá primerizo en esta columna de opinión.

Ser papá es una de las cosas más lindas que a un hombre le puede pasar en la vida. Y no lo digo como un cliché, sino que como una certeza. Es abrirse a un nuevo mundo y ver la vida de distinta manera. De una manera en que la sensibilidad está mucho más desarrollada y donde la empatía tiene que jugar un rol importante para construir esta nueva vida.

Cuando nació Montserrat, fue un momento de máxima felicidad. Se nos adelantó un par de semanas y ni siquiera tuvimos tiempo para ponernos nerviosos. Un alegría muy difícil de describir. Es nuestra primera hija y también la primera nieta. Eso, además, implicaba un tremendo desafío familiar. Ser papás primerizos es algo complejo, porque por más consejos que uno pueda recibir (todos quieren meter la cuchara con las mejores intenciones), cada situación es distinta.

Los primeros días y meses fueron de mucho ajetreo, sobre todo para mi esposa, ante quien me saco el sombrero. La mayoría del desgaste se lo llevó ella, debido a la lactancia materna y el cansancio que el esfuerzo implica. Como padre también significó un aprendizaje gigantesco, un gran conocimiento interior y también el familiarizarse con muchas cosas nuevas. Conocer los tipos de chupetes, aprender a mudar, pero sobre todo, los procesos de nuestra hija.

También, como papá, he entendido que mi responsabilidad es transmitir tranquilidad en momentos difíciles, como por ejemplo, ante una enfermedad. En la primera faringitis de nuestra hija, nos asustamos. No sabíamos cómo podría ir avanzando porque veíamos que la fiebre no se detenía y ella no lo pasaba bien. Luego, después de ir a urgencias y visitar a un par de pediatras, aprendimos que era un proceso normal en los bebés y que incluso podía ser beneficioso en la creación de anticuerpos. Un episodio que nos permitirá estar más preparados si vuelve a ocurrir en el futuro.

Hoy, con siete meses, Montserrat cada vez está más grande y todos los días nos sorprende. Cada sonrisa y cada progreso son una emoción nueva para la vida de este padre primerizo, que quiere seguir deleitándose con esas cosas maravillosas que nos regala nuestra hija.

 

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