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La importancia de sonreír a nuestros hijos

por | Jun 1, 2018 | Tips 2 | 0 Comentarios

El denominado “Promotor de la Felicidad”, Claudio Ananías, entrega consejos para que los papás generen recuerdos gratos en sus retoños, a través de la Risoterapia.  

Las campañas de publicidad de las empresas no se centran en los papás, y el día de la mamá es una de las fechas comerciales más rentables para las tiendas, con elevadas ventas. ¿Cómo es que hemos llegado a esta desfavorable inclinación entre uno y otro?

El experto en RisoTerapia, Claudio Ananías, afirma que de alguna manera, como hombres, nos hemos ganado ese sitial. Esto, porque no supimos empatizar con nuestros hijos ya que “fuimos creados casi como máquinas que sólo debemos llevar el sustento a la casa y tomar el dominio del control remoto de la televisión”.

“Seamos honestos: no hemos comprendido la importancia de sonreír a nuestros hijos. De niños, todos en algún momento quisimos ser como nuestra primera imagen de protección, nuestro papá. Y con el tiempo eso se fue diluyendo, porque tomamos distancia con nuestros retoños”, señala quien denomina su labor como “Promotor de la Felicidad”.

Ananías hace un llamado a los papás a que “corrijamos ese camino que nuestros antecesores nos minaron, ¡sonriamos a nuestros hijos!  Eso nos acerca, nos permite generar confianza, nos alegra, nos aleja de la tristeza, y crea un vínculo potente en los recuerdos de nuestros hijos”.

En RisoTerapia, de hecho, se utiliza la sonrisa para reconfortar los momentos gratos. “Cierre los ojos y recuerde algún momento de su infancia junto a su hijo. Después de eso, ponga atención a las emociones de sus niños, ya sea por un llanto o porque Batman es mejor Superman, pues los problemas de ellos son los tiempos en que un papá debe estar presente”, aconseja el experto.

Asimismo, el llamado “Promotor de la Felicidad” sugiere que si, por ejemplo, decidimos llevar a nuestro hijo a un parque, “hágalo caminar a pocos metro de llegar, y no se sorprenda o moleste si decide seguir a una hormiga, o si una pelusa se le cruza y la recoge. Esos pasos, son los momentos a los que él cuando sea papá y cierre sus ojos, recurrirá a modo de recuerdos gratos”.

Ananías solicita que “no olvidemos que una sonrisa tiene el poder de generar en la memoria del niño un recuerdo grato que no se olvidará jamás. Y así, más temprano que tarde, esa balanza se equilibrará con papás que serán capaces de favorecer la felicidad de sus hijos”.

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